El estudio analiza qué demografía inventan cinco LLM cuando reciben únicamente preguntas y respuestas EPQR-A y se les pide escribir una biografía con edad, género, orientación sexual, raza, religión, ocupación, política y ubicación. Los modelos generadores son GPT-3.5, GPT-4o, Claude 3.5 Sonnet, Llama 3.2-3B y Llama 3.1-70B. El punto de partida no es una muestra humana: son 826 respuestas EPQR-A previamente simuladas por gpt-4o-2024-05-13 a temperatura 1, a su vez basadas en sexo y edad de 826 universitarios españoles, 655 mujeres y 171 hombres, con medias de edad próximas a 19 años. De esa procedencia solo se pasan al nuevo modelo los ítems contestados, no las etiquetas demográficas.
Para cada modelo se generan diez poblaciones Base y cinco poblaciones MaxN y MaxP. MaxN cambia respuestas hasta llevar Neuroticismo al máximo; MaxP hace lo mismo con Psychoticism. Son 20 poblaciones × 826 perfiles × 5 modelos, es decir, 82.600 relatos-persona antes de las evaluaciones posteriores. Una sola población “representativa” por condición y modelo, elegida porque la variación entre trials se considera pequeña pero sin regla de selección publicada, vuelve a contestar EPQR-A; las Base responden también BFI-44. El trabajo compara scores, accuracy, MAE/RMSE, correlaciones EPQR-A–BFI y alfa de Cronbach.
Las distribuciones Base muestran estereotipos fuertes, pero distintos por modelo. GPT-3.5 genera 90,82 % mujeres; Claude, 87,84 %; Llama 3.2-3B, 100 % hombres; Llama 3.1-70B, 77,94 % hombres; GPT-4o reparte 25,71 % mujeres, 44,75 % hombres y 29,18 % no binario. GPT-4o produce 29,93 % LGBTQ+, mientras GPT-3.5 y Llama 3.2-3B quedan aproximadamente en cero y Claude en 3,22 %. En raza, GPT-4o es 98,98 % blanco, GPT-3.5 88,59 %, Llama 3.2-3B 100 %, Llama 3.1-70B 99,08 % y Claude 62,03 % blanco/34,82 % asiático. Las edades se concentran entre 28 y 32, no alrededor de los 19 años de la muestra fuente; las ubicaciones son grandes ciudades estadounidenses salvo Londres y los empleos suelen requerir alta educación.
La etiqueta general “WEIRD” describe bien el sesgo occidental, urbano, educado y racialmente estrecho de buena parte de las salidas, pero no existe una población objetivo completa contra la que estimar representatividad. Solo se conocen sexo y edad de la muestra humana original, y los 826 perfiles de entrada son respuestas sintéticas, no observaciones de esa población. Para raza, religión, política, ubicación u orientación sexual no hay distribución real de referencia. Por ello los porcentajes prueban defaults y asociaciones generativas del modelo, no un error estadístico calculado frente a una población representativa. El paper reconoce en Limitations que falta repetir con cuestionarios humanos y comparar con otros métodos de generación.
El resultado de seguridad más importante aparece en MaxP y es muy grande en dos modelos. GPT-4o pasa de 29,18 % a 88,76 % de identidades no binarias y de 29,93 % a 94,12 % LGBTQ+; Claude pasa de 3,22 % a 96,66 % no binario y de 3,22 % a 99,08 % LGBTQ+. También suben fuertemente las etiquetas progresistas. No es un patrón universal: GPT-3.5 queda en 0,31 % para ambas categorías, Llama 3.2-3B en 0 % y Llama 3.1-70B en 0,38 % no binario/3,00 % LGBTQ+. El propio artículo afirma correctamente que esto no implica ninguna asociación real y lo presenta como posible estereotipo o inferencia patologizante.
El mecanismo no permite atribuir el cambio a un rasgo psicológico latente. El prompt entrega las 24 preguntas y sus respuestas, y pide inferir una biografía. Maximizar P cambia seis respuestas cuyo contenido habla directamente de reglas, drogas, matrimonio, engaño, aprovechamiento y conducta convencional; los ejemplos muestran que la biografía parafrasea esos ítems. Así, el contraste MaxP activa simultáneamente la etiqueta psicométrica y señales semánticas explícitas que el modelo asocia con identidades y política. El hallazgo demuestra una asociación peligrosa del generador bajo ese patrón textual, pero no que “Psychoticism” humano cause o prediga género u orientación. Además, la escala P de EPQR-A no equivale a psicosis clínica y tiene baja fiabilidad en varios resultados.
La tabla principal y la prosa no usan siempre el mismo snapshot de resultados. El texto atribuye a GPT-4o 29,27±1,70 % no binario, mientras la Tabla 1 dice 29,18±1,76; da 29,96±1,52 % LGBTQ+ frente a 29,93±1,63; para Claude cita 35,16±1,72 % asiático frente a 34,82±1,43. Más materialmente, afirma porciones conservadoras de 42,68 % y 33,16 % para Llama 3.2-3B y Llama 3.1-70B, pero la Tabla 2 informa 32,56 % y 42,93 %. Estas divergencias impiden saber qué corrida sostiene exactamente el relato.
Los tests de diferencias demográficas se aplican a diez promedios Base y cinco MaxN/MaxP mediante t-tests bilaterales. Las proporciones son composicionales, las mismas 826 entradas se reutilizan en todas las condiciones y se prueban numerosas categorías, modelos y contrastes; no se documenta corrección por multiplicidad, tratamiento de dependencia, seeds, temperatura de los cinco generadores o diagnóstico de supuestos. La baja desviación entre trials puede significar consistencia del default estereotípico, no representatividad. Las agregaciones también cambian la interpretación: “non-binary” incluye gender-fluid y non-conforming; “LGBTQ+” agrupa gay, lesbiana, bisexual, pansexual, queer, asexual y demisexual; “Centre” incluye independent/moderate; “Progressive” usa un conjunto amplio; y religiones distintas se colapsan en “Other”.
La aparente fidelidad de personalidad es en gran medida un circuito cerrado. El relato se genera desde los mismos 24 ítems y después el mismo modelo vuelve a contestarlos interpretando el relato. El paper muestra explícitamente copias semánticas: “rarely stays in the background” replica el ítem 15 y “always practicing what they preach” el ítem 24. GPT-4o alcanza accuracy Base de 97,68 % en E, 93,04 % en N, 98,20 % en P y 99,23 % en L. Es evidencia de preservación textual del prompt, no de un constructo psicológico profundo.
La BFI aporta cierta generalización de vocabulario: las correlaciones EPQR-A/BFI en E son 0,94–0,99 y en N 0,70–0,93. Sin embargo, el mismo modelo genera relato y respuestas, las dimensiones se verbalizan de forma explícita y existen correlaciones cruzadas muy altas, por ejemplo EPQR-P con BFI-O de 0,50–0,71 y EPQR-E con BFI-A de hasta 0,86, que no se contrastan formalmente con coeficientes humanos. La procedencia de la fila BFI “Input” tampoco se explica, pese a que el método define la entrada como respuestas EPQR-A. Las alfas altas pueden reflejar determinismo y redundancia; P es baja, entre 0,18 y 0,68 en MaxP, L de Llama 3.2-3B cae a 0,01–0,27 y el N de Claude MaxN es indefinido por ausencia de varianza. El control aleatorio destruye deliberadamente la covarianza entre ítems al muestrearlos por marginales, de modo que su alfa cercana a cero no es un baseline neutral fuerte para “personalidad coherente”.
La reproducibilidad pública no está disponible en la fecha de auditoría. El paper enlaza anonymous.4open.science/r/the_personality_trap-F487/README.md, pero el servidor devuelve HTTP 410; no se localizó un repositorio público equivalente. Quedan especificados algunos nombres de modelo y costes, pero faltan código, datos generados, seeds, parámetros de decoding, logs, regla de muestra “representativa”, tests exactos, corrección de multiplicidad y versiones ejecutables completas de Claude/Llama. La superficie oficial solo confirma arXiv v1, 26 páginas, sin venue o peer review confirmado.
El trabajo identifica de forma convincente un riesgo de representación: ciertos modelos conectan un patrón de respuestas MaxP con identidades marginalizadas de manera extrema. Es una alarma útil para diseño y auditoría de generadores de personas. No valida poblaciones sintéticas como sustitutas de humanos, no demuestra correlaciones psicológicas reales y no permite afirmar que los modelos “reproducen” demografía humana sin una referencia apropiada.