El trabajo estudia si los modelos de lenguaje mantienen la fidelidad a personajes literarios cuando estos pasan de ser prosociales a egoístas o villanos. Presenta Moral RolePlay, un benchmark derivado de escenas de COSER. Gemini 2.5 Pro asigna a cada escena una puntuación de completitud, sentimiento, uno de cuatro niveles morales, paradigmas morales, personajes buenos con defectos, egoístas y villanos, y rasgos de un vocabulario de 77 etiquetas. El corpus publicado contiene 23.191 escenas y 54.591 apariciones de personajes clave. Para la evaluación principal se seleccionan 325 escenas y se anuncia un conjunto equilibrado de 800 personajes, 200 por nivel. Cada modelo recibe el perfil del personaje, el contexto narrativo y una instrucción de actuación; después, un juez LLM compara la simulación con los rasgos anotados y marca incoherencias con gravedad de 1 a 5. La puntuación Character Fidelity parte de 5, resta 0,5 por la suma de deducciones y 0,1 por la gravedad máxima, suma 0,15 por turno de diálogo del personaje y recorta el resultado al intervalo 0–5.
La comparación final abarca 18 sistemas. Las medias comunicadas descienden de 3,21 en el nivel 1 a 3,14, 2,71 y 2,62 en los niveles siguientes. Casi toda la caída ocurre entre personajes buenos con defectos y egoístas (-0,43); el paso de egoísta a villano es mucho menor (-0,09). La ordenación se conserva descriptivamente con instrucciones en primera y tercera persona. En siete modelos con modo de razonamiento, activarlo cambia las medias de 3,23/3,14/2,74/2,59 a 3,23/3,09/2,69/2,57: diferencias pequeñas y sin intervalos ni pruebas inferenciales. El ranking específico de villanos tampoco coincide bien con Arena. En las 17 filas transcritas en la tarjeta pública, la correlación de Pearson entre puntuaciones es aproximadamente 0,098 y la de Spearman 0,025; el artículo no reporta esos coeficientes ni su incertidumbre.
La auditoría del material público cambia varios detalles importantes. El JSON completo sí tiene 23.191 escenas y 54.591 apariciones, pero su distribución moral real es 22,987%, 56,740%, 18,514% y 1,757%, más un registro sin nivel, no 23,6%, 46,3%, 27,5% y 2,6% como afirma el paper. Esas apariciones corresponden a 11.934 identidades libro-personaje, no a 54.591 personajes independientes. Los dos test públicos tienen 325 escenas y 805 apariciones, 200/205/200/200 por nivel, no exactamente 800; solo hay 620 identidades libro-personaje y 19 personajes clave no hablan en la referencia. Las dos copias del test difieren además en un campo de 17 escenas. El número medio de turnos de referencia varía por nivel y la propia métrica premia los turnos, de modo que la puntuación no aísla fidelidad de rasgo.
La evidencia respalda una observación acotada: bajo estas etiquetas generadas, prompts y juez LLM, los grupos de menor moralidad reciben menor fidelidad media juzgada. No demuestra que el alineamiento de seguridad cause la caída. No hay pares controlados antes/después del alineamiento, medida o intervención de seguridad ni control de familia, capacidad, escena, complejidad, rasgos y oportunidades de diálogo. Tampoco se identifica el modelo juez en el paper: el README usa GPT-4o como ejemplo, el script elige dsr1 y el adaptador público devuelve un marcador fijo. No hay validación humana de etiquetas o juicios, fiabilidad entre evaluadores, barras de error, pruebas de significación, salidas de actores/jueces ni resultados recomputables. El código expone prompts y fórmula, y los datos permiten auditar conteos, pero los proveedores son plantillas sin implementar y la evaluación no se reproduce de extremo a extremo. El estudio es pertinente para simulación de personas narrativas y tensiones entre fidelidad y políticas, no como validación de personalidad psicológica, comprensión moral interna o superioridad de una mayor fidelidad a villanos.