Este preprint estudia si un ajuste supervisado que obliga a elegir acciones sintéticas «maladaptativas» cambia las distribuciones de salida de dos LLM más allá de la tarea de entrenamiento. La formulación debe mantenerse en el nivel observado: el experimento induce sesgos de respuesta parecidos a depresión o paranoia según las etiquetas de los autores; no induce ni diagnostica trastornos mentales y no demuestra cognición, personalidad o experiencia subjetiva. gpt-oss-20B genera dos conjuntos privados de 1.000 ejemplos, uno inspirado en criterios DSM-5 de trastorno depresivo mayor y otro en trastorno paranoide de la personalidad, rotados por 20 dominios. El texto primero describe un escenario con una opción adaptativa y otra maladaptativa, pero después afirma que el entrenamiento presenta cuatro elecciones, dos de cada clase, y una única etiqueta entera. No explica cuál de las dos opciones de la clase objetivo se selecciona, si las posiciones se barajan o si las etiquetas están equilibradas; sin los datos no puede descartarse aprendizaje posicional o de plantilla. Se entrenan adaptadores LoRA para Llama-3-8B-Instruct y Qwen-2.5-14B-Instruct en NF4 de 4 bits, rango y alpha 16, batch efectivo 8, tasa 2×10⁻⁴, tres épocas y unos 375 pasos. El target es solo el índice numérico de la acción, con el prompt enmascarado en la pérdida. También se entrena un comparador «sano» para elegir acciones adaptativas y, en Qwen, controles que eligen al azar o por negatividad genérica. Este detalle cambia la lectura causal: la mayoría de contrastes no compara un modelo original con uno inducido, sino dos adaptadores optimizados en direcciones opuestas. La evaluación usa diez inicios de frase RISB y diez inicios factuales, continuaciones de un token, divergencia KL/Jensen-Shannon y mapas de los diez tokens principales. Además transforma BDI, GPTS y DASS, instrumentos para humanos no validados en agentes artificiales, en probes de elección forzada. En lugar de observar la respuesta libre, vuelve a normalizar el softmax únicamente entre tokens de índice válidos y suma los asignados a respuestas graves. Esa «masa de probabilidad» es condicional a que el modelo elija uno de esos tokens; elimina por construcción rechazos y cualquier otra salida y no equivale a la probabilidad incondicional de una patología o a un score clínico. En los resultados de depresión, la divergencia sobre RISB es KL 0,88/JSD 0,19 para Llama y KL 1,10/JSD 0,23 para Qwen, frente a 0,50/0,13 y 0,35/0,10 en inicios factuales. Para paranoia, los valores RISB son 0,83/0,18 y 1,44/0,27, frente a 0,22/0,06 y 0,36/0,11. Esto documenta que los adaptadores sano y maladaptativo asignan probabilidades distintas, con una separación mayor en los prompts psicológicos privados. No prueba que el cambio sea global: los inicios factuales también cambian y solo hay diez prompts por categoría. En la tabla de controles de Qwen, el adaptador sano obtiene BDI 0,13 y GPTS 0,15; el depresivo 0,88 y 0,26; el paranoide 0,23 y 0,92; el aleatorio 0,32 y 0,36; y el negativo 0,82 y 0,66. La diferenciación entre los dos adaptadores dirigidos es más clara que en el control negativo, pero el control solo se publica para Qwen, no mide capacidad general y depende de la normalización restringida. El texto dice que el perfil depresivo supera 0,95, mientras la tabla Qwen informa 0,88 [0,80, 0,96], una inconsistencia entre narración y tabla. La estadística tampoco es reproducible. Los intervalos usan t con N=10, pero no se publican prompts ni valores individuales. El método dice unir los top 1.000 tokens y aplicar softmax; los resultados lo llaman alternativamente vocabulario completo y top 1.000. Se reporta repetidamente Wilcoxon p<0,001 con diez pares. En un Wilcoxon bilateral exacto convencional con diez diferencias no nulas, el mínimo posible es 2/2¹⁰=0,001953; por tanto el umbral declarado no puede proceder de ese test exacto. No se da estadístico, alternativa, tratamiento de empates, aproximación, fórmula de Cohen d ni familia Bonferroni. La afirmación de especificidad estadística queda sin verificar. La comparación con prompting consiste en ejemplos cualitativos de Qwen instruido para «actuar paranoico»: el base añade disclaimers y el fine-tuned no. No hay conjunto emparejado, métricas, tasas, seeds ni resultado Llama, así que no establece mayor persistencia o coherencia que el role-play. La introducción promete evaluación adversarial de seguridad, pero los resultados no contienen benchmark, ataques, tasa de rechazo, harmfulness ni retención de capacidades. La ausencia de disclaimers y el aumento de lenguaje persecutorio o desesperanzado sí señalan un riesgo plausible, precisamente no medido. BDI, GPTS, DASS y RISB son probes artificiales, no evidencia clínica. El generador sintético puede codificar estereotipos; no hay clínicos, pacientes, validación humana, acuerdo interanotador ni evaluación ecológica. El paper además mezcla trastorno depresivo mayor, trastorno paranoide de la personalidad, paranoia genérica, interpretaciones persecutorias y lenguaje «delirante», constructos clínicos no intercambiables. Los autores reconocen que no inspeccionan activaciones ni representaciones internas. Cambiar probabilidades después de fine-tuning es evidencia de plasticidad conductual esperable, no de «priors» latentes, semántica corporeizada, red semántica, dual consciousness o arquitectura cognitiva. El paquete público contiene 22 páginas, TeX, bibliografía y 13 imágenes, pero no datos, prompts, código, adapters, checkpoints, logs, logits, valores por prompt o análisis. La cita usada para gpt-oss-20B apunta al informe técnico de GPT-4 y no identifica checkpoint ni configuración. No se encontró repositorio oficial por título, ID o autores. La contribución defendible es mostrar, dentro de un pipeline privado, que SFT categórico sobre elecciones sintéticas produce shifts de next-token y perfiles parcialmente disociables en probes relacionados. No demuestra psicopatología, mecanismo interno, validez clínica, ventaja controlada frente a prompting, seguridad, conservación de capacidades ni reproducibilidad independiente.
Pregunta de investigación
¿Puede el fine-tuning supervisado para seleccionar acciones sintéticas inspiradas en patrones depresivos o paranoides producir cambios de distribución y respuestas diferenciables fuera de la tarea categórica, frente a controles adaptativos, aleatorios y negativos?