El trabajo presenta Psych-201, un corpus de sesiones experimentales humanas convertidas a texto, y compara la probabilidad que modelos base y post-entrenados asignan a 25,9 millones de respuestas marcadas. Reporta desventajas medias pequeñas para modelos instruction-tuned (d=0,11), de razonamiento (d=0,14) y visión (d=0,07), mientras Centaur, post-entrenado específicamente en conducta, mejora en tareas nuevas (d=0,28). El patrón es relevante para elegir sustitutos conductuales, pero «human-like» significa aquí menor NLL en tareas textificadas con respuestas humanas previas visibles, no parecido humano general. La afirmación de que la inducción de persona no ayuda no queda limpiamente identificada: el código compara participantes con metadatos contra un baseline con todos los participantes y el prefijo de persona recorta más historia. Además, el límite de 32K se aplica como caracteres, no tokens; en el train público, 6,87% de filas lo superan y sólo 81,13% de los marcadores de respuesta quedan antes del corte. Código y datos existen, pero faltan outputs, entorno fijado, trazabilidad de versiones y gobernanza central del dataset.
Pregunta de investigación
¿Cómo cambia la capacidad de distintos LLM para asignar probabilidad a respuestas humanas de experimentos conductuales después de instruction tuning, entrenamiento de razonamiento o visión, en qué dominios aparece la brecha y aporta información adicional anteponer metadatos de cada participante?