Kriegmair y Wulff preguntan si distintos LLM muestran diferencias estables y específicas del estímulo que no se reduzcan al consenso semántico, a un desplazamiento global de escala o al ruido de muestreo. Diez modelos abiertos puntuaron 107.083 palabras en 14 normas psicolingüísticas, nominalmente cinco veces a temperatura 1, lo que produjo unos 74,9 millones de ratings válidos. Un modelo mixto separa efecto de palabra, offset de modelo, interacción modelo×palabra y residual. La interacción, denominada individualidad de máquina, representa en promedio 16,9% de la varianza y va de 4,8% a 34,0%; simulaciones aditivas sin interacción producen valores mucho menores. BLUPs de una norma predichos desde las otras 13 muestran mayor R² cuando predictores y objetivo pertenecen al mismo modelo, compatible con huellas léxicas coherentes. Este resultado es importante como evidencia de estructura estable en juicios de palabras, pero no equivale a personalidad: el modelo elimina un offset aditivo, no todos los estilos de respuesta no lineales, y no prueba persistencia contextual ni conducta posterior. La comparación de alineamiento humano también confunde temperatura y agregación, porque contrasta la media de cinco muestras estocásticas con una sola determinista. Los datos limpios son públicos, pero faltan BLUPs y resultados, el pipeline falla por una variable indefinida y no incluye el fichero humano requerido, impidiendo una reproducción limpia integral.
Pregunta de investigación
¿Existen diferencias estables y específicas de cada palabra entre LLM que excedan el consenso compartido, un offset direccional por modelo y el ruido estocástico, y forman esas diferencias huellas coherentes entre dominios semánticos?