Este trabajo breve de posición, presentado en el Bridge Program de AAAI 2026, propone el Fluid Personality Framework para que un agente conversacional no mantenga una identidad y un estilo fijos, sino que adapte conjuntamente dos dimensiones en cada turno. La primera es la persona metafórica: el papel que el sistema representa ante el usuario, por ejemplo planificador, entrenador, animador, tutor, amigo, experto, biblioteca, guía o herramienta. La segunda es la intensidad con la que expresa rasgos o señales de personalidad, planteada en niveles bajos, medios o altos y manifestada mediante tono, afecto, formalidad, concisión, entusiasmo, amabilidad o responsabilidad. El marco recibe factores contextuales, tipo de tarea, dominio y urgencia, y factores específicos de usuario, rasgos e historial de interacción. Un módulo de persona seleccionaría el rol apropiado y usaría transiciones lingüísticas para mantener coherencia; un módulo de personalidad regularía la fuerza estilística dentro de ese rol. Los autores ilustran el concepto con un agente que pasa de planificador durante la fijación de objetivos a animador al celebrar avances y tutor al explicar, o que reduce la charla amable y aumenta concisión y responsabilidad ante un recordatorio médico urgente. La motivación procede de literatura previa, incluida investigación de los propios autores: estudios sobre metáforas de interfaz sugieren que antropomorfizar no siempre aumenta confianza; un trabajo sobre personas fluidas en voz informa mejoras de disfrute, agrado e intención de adopción sin cambios en confianza o inteligencia percibida; y un estudio citado como CHI 2026 describe una relación de U invertida donde una expresión media de personalidad supera a niveles bajos y altos en evaluaciones de usuario. El artículo integra esas líneas en un esquema de diseño, pero no implementa el selector, no define una función de decisión, no especifica cómo inferir de forma segura rasgos del usuario, no aporta un prototipo y no realiza experimento, simulación, evaluación de modelos ni estudio con personas. Tampoco resuelve cómo comunicar los cambios de rol, obtener consentimiento, impedir inferencias sensibles, evitar estereotipos, conservar una identidad reconocible, medir deriva o decidir quién optimiza el objetivo del sistema. La conclusión de que el marco puede mejorar experiencia y efectividad es una hipótesis de diseño apoyada en estudios externos, no un resultado del trabajo presente. Su valor está en separar claramente «quién parece ser el agente» de «con qué intensidad se expresa» y obligar a adaptar ambas dimensiones de forma coordinada; su evidencia propia es conceptual.
Pregunta de investigación
¿Cómo debería un agente conversacional adaptar conjuntamente el rol metafórico que representa y la intensidad de su expresión de personalidad según la tarea, el dominio, la urgencia, los objetivos, los rasgos y el historial del usuario?